Hipoacusia: todo lo que necesitas saber para detectar la sordera en niños/bebés

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Hipoacusia: detectar sordera en niños
  • Identificar la sordera en niños es bastante complicado, aunque en la actualidad se realizan varios tipos de test auditivo como el screening o cribado auditivo neonatal.
  • Uno de los síntomas más claros de que algo no va bien es que el bebé no actúe o reaccione al ruido.
  • Existen diferentes pruebas de evaluación auditiva en niños, con las que determinar el grado de hipoacusia que existe y si hay manera de revertirla
Última actualización: 18-02-2021

 

El oído es un sentido que a simple vista no da muestras de posibles deficiencias. Y aunque es en la edad adulta cuando la pérdida de audición resulta más frecuente, también pueden darse casos de sordera o hipoacusia en niños.

Identificar la sordera en niños es bastante complicado, aunque en la actualidad se realizan varios tipos de test auditivo como el screening o cribado auditivo neonatal a los bebés antes de abandonar el hospital. Conviene realizar las pruebas de detección lo antes posible, ya que un buen diagnóstico es fundamental para su salud del oído.

En este artículo hablaremos de la hipoacusia, cuáles son los signos de sordera y cómo se hace una evaluación auditiva en niños para tratarla cuanto antes.

¿Qué es y por qué se produce la hipoacusia?

La hipoacusia es la pérdida o incapacidad total o parcial para percibir sonidos. Se puede producir en un oído o en los dos, y el grado abarca desde la dificultad para distinguir determinados ruidos hasta la falta de audición completa, sobre todo en determinadas condiciones como ambientes ruidosos o cuando habla más de una persona.

Existen diferentes tipos de hipoacusia, cuyas causas también son distintas:

  • La hipoacusia conductiva se debe a que los elementos que componen el oído medio o el externo no funcionan de manera adecuada. Por ejemplo, puede que el tímpano no vibre cuando hay sonidos o que los pequeños huesos que hay en el interior del oído no conduzcan de manera correcta el sonido. También puede deberse a una infección, cerumen o el tímpano perforado, entre otras causas.
  • La hipoacusia neurosensorial se debe a lesiones en las células nerviosas que se encargan de transmitir el sonido, a una enfermedad o a la edad avanzada. También se puede producir por estar expuesto a ruidos elevados con frecuencia o a ciertos medicamentos.
  • En el caso de la hipoacusia congénita, uno de los tipos de sordera en niños más frecuentes, se debe a problemas congénitos que hacen que la estructura del oído no esté bien desarrollada También hay causas genéticas o infecciones transmitidas durante el embarazo.

Además de estos tipos de hipoacusia, el oído puede sufrir algún daño debido a accidentes que causen lesiones o fracturas en los nervios o las estructuras auditivas.

Signos de la sordera en niños

La mayoría de bebés pasan el cribado auditivo neonatal, pero en caso de que esto no ocurra es importante detectar la sordera antes de los 6 meses, ya que su evolución y la de su lenguaje pueden verse perjudicados de forma significativa. Además, es posible que haya determinados signos de sordera que se hagan patentes tras la salida del hospital.

Uno de los síntomas más claros de que algo no va bien es que no actúe o reaccione al ruido. Lo normal hasta los 3 meses es que se produzca un fenómeno conocido como reflejos cocleares, que hagan que se despierte o se sorprenda cuando se oye un golpe o una voz más alta de lo normal.

También debes estar atento si el bebé no se gira cuando se oye una voz familiar, o cuando. Entre los 3 y los 6 meses no siente curiosidad y no empieza a jugar con elementos que producen sonidos o música.

Alrededor de los 8 meses un niño comienza a emitir sonidos, pero está claro que para copiarlos los tiene que haber escuchado antes. Uno de los signos de sordera en niños es que en lugar de balbucear grite de forma desmesurada para comunicarse con su entorno.
Sobre los 12-18 meses todos los niños deberían ser capaces de articular palabras sueltas. Y no solo estas, sino frases de 2 palabras que se irán incrementando a 4 o 5 hacia los 36 meses.

Es durante ese segundo año de vida en el que comienza a ser urgente buscar asistencia sanitaria especializada en caso de que se produzca alguna de estas situaciones:

  • El pequeño no atiende por su nombre.
  • Cuando le hablas o le cuentas un cuento, no presta atención a lo que dices.
  • No responde a órdenes sencillas.

Si antes de esto notas que no hay reacción a estímulos sonoros (sonajeros, chasquidos, canciones y similares), pregunta al pediatra para que determine si hace falta algún test auditivo.

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¿Cómo tratar la hipoacusia o sordera?

Existen diferentes pruebas de evaluación auditiva en niños, con las que determinar el grado de hipoacusia que existe y si hay manera de revertirla, tratarla o aplicar técnicas de comunicación. Dependiendo del grado de sordera que se diagnostique, el tratamiento puede ir desde una cirugía reconstructiva a enseñar lengua de signos para los niños afectados por hipoacusia profunda.

En algunos casos se pueden poner implantes o audífonos para aumentar la capacidad auditiva. Sea como sea, es muy importante estar atentos a las señales y determinar el tratamiento adecuado para que la hipoacusia no se convierta en un problema para el desarrollo de la comunicación del niño.

Tipos de test auditivos

Hay diferentes tipos de test para la evaluación auditiva en niños. Dependiendo de la etapa de desarrollo o el tipo de hipoacusia que se sospecha, el especialista realizará una u otra.

  • La primera como hemos dicho es el cribado neonatal:
    • Se coloca en el conducto auditivo del bebé un dispositivo que envía una señal y recibe respuesta si se trata de un oído normal.
    • En algunos casos, se realiza otra prueba que consiste en colocar unos cables en la piel. Es importante que durante el proceso el bebé esté tranquilo, o mejor, dormido.
  • Otro de los test auditivos es la audiometría, de la que hay varias modalidades:
    • Se golpea un diapasón y se coloca al lado del oído, acercándolo o alejándolo para valorar la capacidad de los huesos para transmitir las vibraciones.
    • Se coloca una sonda en el conducto auditivo y se aplican diferentes presiones de aire mientras se producen sonidos. Con un micrófono se mide el modo en el que el oído conduce los sonidos.
    • Prueba de tonos o audiograma, que consiste en colocar unos audífonos y emitir tonos diferentes, primero en un oído y luego en otro. Se valora la reacción del niño ante los tonos y el volumen al que se emiten.
  • Si hay sospechas de que la hipoacusia se debe a una lesión o problema similar, se puede hacer una resonancia magnética para analizar el tipo de lesión y si es posible repararla.
  • También está el análisis visual, con el que se mira que no haya ningún objeto que esté obstruyendo el canal auditivo, como acumulación de cerumen. En caso de ser así, se procede a la limpieza o extracción.

El tratamiento puede ir desde una cirugía reconstructiva a enseñar lengua de signos para los niños afectados por hipoacusia profunda.

La detección temprana es clave para el correcto desarrollo de niños con hipoacusia

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Detectar de forma precoz una falta de audición, hipoacusia o sordera en niños es fundamental para poner un remedio y evitar que la situación no derive hacia otros problemas más graves.

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