Pequeño ahorrador
plan de ahorro

Plan de ahorro, ¿por qué deberías tener uno?

Seguro que tú, como yo, con la llegada de cada Año Nuevo y esa necesidad de crear nuevos propósitos y metas que cumplir, has puesto sobre la mesa la de comenzar a ahorrar. Ahorrar es un objetivo muy genérico así que, si queremos de verdad que ese propósito se convierta en una meta cumplida, debemos establecer un plan. Por suerte, existen numerosas opciones para tener un plan de ahorro. Sólo tenemos que elegir la mejor para nosotros.

¿Qué es un plan de ahorro?

Pero antes de llegar al momento de la elección comencemos por el principio: ¿qué es un plan de ahorro? De forma muy resumida podemos decir que un plan de ahorro es un producto asegurador que nos permite la planificación de nuestro ahorro de una forma estructurada.

Motivos por los que deberías tener un plan de ahorro

Siguiendo con nuestras preguntas, ¿por qué deberías realizar tu ahorro a través de un plan de ahorro y no a través de otro sistema de ahorro o inversión? Son varios los motivos y los resumo a continuación:

  • Por su flexibilidad: el plan de ahorro te permite variar los importes a aportar, los años de duración, etc.
  • Por su liquidez: en el plan de ahorro podrás realizar un rescate, es decir, disponer de tu dinero antes del vencimiento del plan, ya sea parcial o totalmente.
  • Por su diversificación: podrás decidir si eliges para tu dinero un interés que marque y garantice tu aseguradora, o invertir tu dinero a través de un Unit linked. En este último caso, eres tú el que asume el riesgo de la inversión ya que el capital final que percibirás dependerá de la rentabilidad de los productos financieros a los que se encuentre vinculado tu plan.
  • Por su garantía: en el plan de ahorro recibirás al vencimiento del contrato el fondo acumulado obtenido mediante la capitalización financiero-actuarial de las aportaciones realizadas.
  • Por su ventajosa fiscalidad frente a otros productos: el plan de ahorro no tiene ningún impacto fiscal año tras año mientras no se rescate la operación y cuando esto ocurra, las ganancias generadas tributan en el IRPF como rendimientos de capital mobiliario, con un tipo que oscila entre el 19%, mínimo, y el 23%, máximo.

¿Cómo se hace?

Una vez has decidido que la fórmula elegida para cumplir tus metas de ahorro es a través de un plan de ahorro, deberás estructurarlo correctamente haciéndote 3 preguntas:

  1. ¿Cuál es el objetivo de mi ahorro?
  2. ¿Cuánto cuesta ese objetivo?
  3. ¿Cuánto tiempo tengo para cumplir ese objetivo?

Las respuestas que daremos, cada uno de nosotros a estas preguntas, son tan variadas como nuestras necesidades o nuestros deseos:

  1. El objetivo del plan de ahorro puede ir desde cambiar de coche, pagar los estudios universitarios de tu hija… hasta generar un colchón de ahorro para la jubilación.
  2. Tú mismo deberás cuantificar el importe de ese objetivo: 18.000€, 25.000€, 50.000€, etc...
  3. También deberás fijar un horizonte temporal: a 6 años, 10 años, 20 años vista, etc...

Una vez definidas las variables anteriores tienes que tener claro que, por ejemplo, para tener cumplido tu objetivo de tener ahorrado lo que estimas costarán los estudios universitarios de tu hija (pongamos que son 24.000€ en 10 años), deberás contratar un plan de ahorro de 200€ al mes con una duración de 10 años.

¿Qué plan de ahorro contratar?

Ya has tomado la decisión: vas a contratar un plan de ahorro. Y ahora, la siguiente pregunta que debes hacerte es qué plan de ahorro contratar. La realidad es que la respuesta es sencilla: ni más ni menos que el que mejor se adapta a tus necesidades.

En el mercado existen distintos planes de ahorro pero en los últimos años, entre estos productos, destaca el Plan individual de ahorro sistemático, el comúnmente llamado PIAS.

Plan individual de ahorro sistemático

El plan de ahorro sistemático responde a las premisas que marcábamos anteriormente para los planes de ahorro. Es decir aúna flexibilidad, liquidez, diversificación, garantía y ventajosa fiscalidad. Esta última premisa relativa a su comportamiento fiscal marca las diferencias de los planes de ahorro sistemáticos con respecto a otros planes de ahorro: si el valor acumulado de tu PIAS lo cobras en forma de renta vitalicia, los rendimientos obtenidos hasta ese momento estarán exentos de tributación.

Son 3 los requisitos que debe cumplir tu plan de ahorro sistemático para disfrutar de este beneficio fiscal: la exención del pago de impuestos:

  1. La primera prima satisfecha deberá tener una antigüedad mínima de 5 años.
  2. Las primas pagadas no pueden superar los 8.000€ anuales.
  3. La suma total de las primas pagadas, durante toda la duración de la póliza, no puede superar los 240.000€.

Por el contrario, si el valor acumulado de tu PIAS lo cobras en forma de capital, tributarás como lo hacen el resto de los productos de ahorro. Es decir, por rendimiento de capital mobiliario.

Conclusión

Después de todo lo visto anteriormente y volviendo a la pregunta inicial de por qué deberíamos tener un plan de ahorro, mi respuesta es porque es la mejor manera de obligarnos a crear el hábito del ahorro de forma estructurada y ventajosa para nosotros.

Author

Isabel Torices Casas

Master en Asesoría Financiera. 30 años de experiencia en asesoramiento de necesidades financieras.

Promotora de Vida y Financiero, Seguros Bilbao. Productos de Vida e Inversión.

Escribe un comentario